PORTAFOLIO












































































































La identidad corporativa es la manifestación fÃsica de la marca. Hace referencia a los aspectos visuales de una organización.
La imagen corporativa, hace la diferencia en el mercado, como creativa busco que sea lo más acertada y llamativa, teniendo en cuenta el público al que va dirigido, encargándose de posicionar a la empresa frente a las necesidades del cliente.
Las ilustraciones son imágenes asociadas con palabras y han sido usadas cotidianamente en la publicidad y el diseño, dando lugar a portadas de libros, comics, videojuegos, entre otros, integrando una amplia gama de estrategias creativas.
En mi proceso creativo he privilegiado a la ilustración en el diseño editorial de cuentos infantiles, carteles y piezas graficas para escritores y educadores.










































































Los impresos hacen parte de las campañas publicitarias que puede requerir una empresa, abarcando todas las piezas que se necesitan, desde flyers hasta material POP.
Como diseñadora gráfica me he encargado de la realizacion de piezas que hacen parte de dichas campañas, generando mensajes visuales que hacen caso a las necesidades de la maraca y el consumidor.
Marca
Ilustración
Impresos






























































































































































Digital
El diseño digital consiste en la planificación e implementación de sitios y piezas para internet. No es simplemente una aplicación del diseño convencional, ya que requiere tener en cuenta cuestiones como navegabilidad, interactividad, usabilidad y arquitectura de la información.
Graficamente busco las mejores opciones, ofreciendo la posibilidad de obtener una página web única, que sea amable con sus navegadores y cree recordacion de marca.








































































































































































Editorial